Aprender a meditar: Una guía para principiantes

Aprender a meditar

La meditación es la piedra angular de muchas religiones (como la Wicca) y prácticas mágicas. Para muchos, el mayor obstáculo para desarrollar un buen régimen de meditación y empezar a cosechar sus beneficios puede ser simplemente empezar empezar.

Cómo empezar a meditar

La cultura moderna nos inunda constantemente de estímulos en forma de entretenimiento electrónico y artilugios de distracción. Siempre nos comprometemos en exceso con más formas de perder el tiempo de las que podemos contar.

Se necesita tiempo y práctica para re-irigirte a aquietar tu mente y crear una.

Una mala comprensión de lo que es la meditación complica aún más los intentos de practicarla.

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Lo que no hay que hacer mientras se medita

A veces, el mejor punto de partida para enseñar a alguien algo nuevo es explicar lo que no hacer.

Recuerda lo siguiente cuando intentes meditar:

  • No te pongas demasiado cómodo. La meditación pretende ponerte en un estado de conciencia relajado, pero no intentas estar tan relajado como para quedarte
  • Evita intentar despejar tu mente. Así es, He dicho no intentes despejar tu mente. Lamentablemente, esta idea errónea tan común se difunde en los círculos espirituales, y es lo que hace tropezar a muchos principiantes. que hace tropezar a muchos principiantes. Intentar forzar a tu mente a hacer cualquier cosa (incluso a desterrar los pensamientos) durante la meditación es la antítesis de lo que se supone que es la meditación.
  • Intenta no esperar grandes acontecimientos catárticos como visiones, visitas, proyecciones astrales y cosas así. Seguro que son cosas que puedes llegar a experimentar de vez en cuando, pero, en realidad, no es eso lo que se supone que tienen que hacer las sesiones de meditación diarias. Poner ese tipo de presión sobre ti mismo te va a entorpecer de tus esfuerzos.

Qué hacer mientras se medita

Junto con las advertencias, hay algunas medidas que puedes tomar para garantizar el éxito de tus esfuerzos.Para empezar a meditar debes:

  • Reservar un lugar tranquilo y silencioso. Que sea un espacio alejado del ajetreo de la casa. Aléjate de las ventanas que dan al tráfico ruidoso, que juegan niños, o perros que ladran. Debe ser un lugar en el que puedas estar sin ser molestado hasta 30 minutos seguidos, con un lugar cómodo para sentarte.
  • Planea meditar con regularidad. Sacarás el máximo partido si mantienes una No hace falta que empieces con mucha frecuencia, basta con 5 ó 15 minutos al día. Puedes ir aumentando las sesiones a medida que vayas adquiriendo el hábito, pero, como máximo, no necesitarás más de 15 ó 30 minutos al día.

cómo meditar

Guía básica de cómo meditar:

  • Estira: Hazlo durante un par de minutos. Los estiramientos te ayudarán a liberar cierta tensión, y te permitirán relajarte más fácilmente, además de prepararte para el tiempo que vas a pasar sentado.
  • Colócate en una posición bastante cómoda: A menos que pienses quedarte dormido, lo mejor es que te sientes con la columna vertebral recta. Déjate llevar por la posición para no forzar a sentarte rígidamente. Puedes cruzar las piernas si estás en el suelo, o puedes poner los pies en el suelo si estás sentado en una silla. Pon las manos sobre el regazo.
  • Cierra los ojos: Las distracciones visuales pueden pueden ser demasiado estimulantes y pueden interferir en tu concentración.
  • Respira profundamente, para limpiarte: Inspira por la nariz lenta y profundamente (sin esforzarte), y luego expúlsala por la boca aún más lenta y completamente.. completamente. Hazlo una o dos veces antes de dejar que tu respiración caiga en un ritmo, natural normal.
  • Encuentra algo que enraíce tu conciencia en el momento: Puede ser tu respiración o tu punto central detrás de tu Si usas música suave, puedes concentrarte en ella. Esta raíz te mantiene esencialmente anclado en el momento. No fuerces la concentración en ella, simplemente permítete ser consciente de ella.
  • Deja que tus pensamientos y sentimientos a la deriva: Está bien que observes y sientas curiosidad por tus pensamientos, pero intenta mantenerte alejado de ellos. Por ejemplo, si tu mente empieza a correr con la idea de lo que tienes que hacer antes de la cena o con el enfado que sentiste después de discutir con tu cónyuge, no no te pongas tenso. Simplemente observa con una actitud de, “Hmmm . . . mira eso.”
  • Vuelve a tomar conciencia de tu raíz: Deja que tus pensamientos y emociones pasen de largo. No te comprometas con ellos ni te dejes llevar. Si te cuesta dejarlos ir, Si te cuesta dejarlos ir, haz un O’Hara Escarlata y dite a ti mismo, “No puedo pensar en eso hoy; Ya pensaré en eso mañana.” Vuelve a tomar conciencia de tu raíz.
  • Trata las distracciones del mismo modo que lo harías con los pensamientos y emociones: Trata el ladrido de un perro o el hecho de que alguien en la casa deje caer algo de la misma manera que lo harías con tus pensamientos y emociones. Obsérvalos, y déjalos pasar. Piensa en todas estas cosas como si estuvieras arraigado en la tierra, y ellas fueran nubes en el cielo en un día de brisa: reconócelas si es necesario, pero deja que pasen a tu lado.
  • Respira un par de veces más para limpiarte, y abre los ojos: Hazlo cuando estés preparado. Incluso puede que quieras volver a estirarte.

 

Mantener el impulso

Intenta meditar durante un mínimo de 5 minutos, y cada vez que alcances tu objetivo intenta aumentar uno o dos minutos hasta que puedas estar al menos 15 minutos.

Puede que tengas que recordártelo unas cuantas veces para adquirir el hábito, pero, al cabo de un tiempo, empezarás a esperar las sesiones y puede que empieces a hacer dos sesiones al día.

La meditación es una forma excelente de hacerte sentir renovado, tranquilo y desestresado.