Cuidados de la planta ruda

La planta de Ruda, debido a que se da o suele crecer en terrenos secos, posee características físicas que la hacen resaltar del entorno, y puede llegar a crecer hasta el metro y medio de altura con una flor amarilla bastante llamativa.

Con tallos en forma de ramas con un color verde-azulado se cree que, al igual que la sábila, posee características esotéricas, y las creencias populares sugieren que, si esta planta se seca, es porque ha absorbido energías negativas.

Estas propiedades mágicas de la ruda la hacen destacar en el  campo esotérico y espiritual, y tiene su origen en culturas y creencias antiguas que se remontan a siglos pasados, cuando se creía que todas aquellas energías y vibras negativas tienden a retirarse o ser eliminadas, gracias a que ninguna energía oscura puede contra la ruda, ya que salvaguarda creando un campo de protección para aquellos que la posean en sus hogares o lugares de trabajo.

No solo nos resguarda de agentes que perturben las buenas vibraciones de nuestros hogares sino que es además un imán para las energías positivas ya que es un canal para la atracción de personas positivas a nuestro entorno personal y laboral y promueve las situaciones o circunstancias sanas y positivas

Cuidados necesarios en el hogar

Este vegetal es tan noble que los cuidados de la planta en nuestra casa o jardín no toman tanto tiempo ni esfuerzo, ya que es de fácil mantenimiento y muy vistosa a la hora de decorar nuestros hogares con ella, o cuando se adquiere como amuleto de protección adicional, para lo que se aconseja colocarla en el lado izquierdo del jardín, del hogar o de la oficina si la ruda es macho, y si es hembra en el lado derecho.

Se distingue el sexo de la planta, ya que la ruda macho presenta características en sus hojas mostrándose estas más grandes, en comparación a las hojas  de la hembra que vienen siendo hojas más pequeñas.

Dónde colocar la planta ruda

Proteger del Frío

El crecimiento en óptimas condiciones puede hacer que crezca hasta un metro de altura, y es por ello que, si tu hogar o jardín se encuentra en zonas donde suelen presentarse bajas temperaturas debes colocarla al refugio del frío, ya que podría frenar su crecimiento y causar que se marchite en poco tiempo.

Suele florecer en primavera, dado que es en esta estación cuando se dan las mejores condiciones de humedad y temperatura en su desarrollo, y se encuentran receptivas a captar y absorber las vitaminas y nutrientes que añadas a la tierra.

Mucho sol

Como requiere de poco mantenimientos, es ideal para quienes se inician en la jardinería o personas que no tiene tiempo para cuidar las plantas, debido a que los cuidados de la ruda en el hogar son mínimos.

Una condición para su preservación, es que esta planta necesita del sol para que florezca pero sin que esté le dé directamente, así como un riego de agua moderado de dos o tres veces como máximo por semana.

El riego, en este caso, es fundamental si queremos mantenerla protegida de la mosca blanca y los ácaros.

La planta de la ruda tiende a enrizarse en suelos sin muchos nutrientes, pero no está demás otorgarle tierra orgánica cubriéndola para proteger sus raíces, para que al momento de crecer lo haga de manera espesa y abundante.

En las épocas de frío, como en el invierno, se puede recortar o podar hasta unos 10 centímetros del suelo en donde se encuentre plantada para reforzar su crecimiento y no le crezcan hojas muy finas.

La forma en cuanto al recorte es a gusto del jardinero, ya que tiene las propiedades necesarias para darle formas decorativas concretas, como otros setos.

Cómo plantarla y su reproducción

Para la reproducción de esta planta en tu hogar, en caso de estar interesado en poseer más de una, lo más recomendable es que se realice a través de semillas o esquejes.

De optar por la primera opción, solo requerirá de la luz solar sin la utilización de tierra para cubrirlas, pero si acondicionar el suelo con mucha agua manteniéndolo húmedo para que crezca.

Asegúrate de proveerle a las semillas unos 20 grados de temperatura para tener éxito en su proliferación, dándose generalmente en unas dos o tres semanas para que germine, y dos meses y medio para que puedas proceder a trasplantarla en el lugar que desees, dejando de por medio entre planta y planta un rango de distancia de, al menos, 45 centímetros entre ellas.

Las semillas las puedes comprar en viveros, o si ya posees una planta de ruda debes dejar que sus flores se sequen en la planta para que estas creen capullos los cuales, al secarse, pueden retirarse y utilizar sus semillas.

Se aconseja para este paso, utilizar guantes, ya que puedes lastimarte al momento de la recolección de estas semillas.

Ahora bien, si se quiere conseguir una ruda mediante esquejes, hay que esperar a la temporada de verano o primavera, para que escoger ramas leñosas que posean una dureza intermedia, las cuales deben ser cubiertas con tierra.

Conclusiones para cuidar la planta

Como se puede apreciar, los cuidados de la planta de la ruda en el hogar no son tan complicados, ni requieren de largas horas para verla florecer y disfrutar de sus beneficios decorativos, medicinales o mágicos.

Más allá de las creencias populares de que esta planta puede llegar a secarse debido a las malas energías que pudieron acercarse a nuestros lugares de trabajo o nuestras residencias, trasmitidas a través de personas o entes malignos, siempre van a repercutir los cuidados que le demos, que deberán ser los apropiados para su salud y desarrollo, ya que una hidratación excesiva, una exposición al sol directa y desmesurada podrían llegar a dañar, marchitar y hasta causarle hongos a esta planta, proporcionando una difícil recuperación una vez que la ruda alcanza ese deterioro.

O sea, si bien es una planta fuerte que no suele enfermarse, de igual manera merece de atención, observación y buenos cuidados.