Las claves de la Medicina Mapuche Chilena

Medicina alternativa Mapuche

La Medicina Alternativa Mapuche

La mapuche es una alternativa a las medicinas tradicionales, una buena y saludable opción de medicina alternativa.

  • ¿Cuales son los principios de la medicina mapuche?
  • ¿Que molestias ayuda a disminuir?
  • ¿Como trabaja?

Aquí una guía para adentrarse en este mundo; Desde un resfrío común, obesidad y hasta casos de impotencia.

No hay molestias o enfermedades que la medicina mapuche no haya estudiado y propuesto un extracto medicinal preparado por sus machis (curanderas).

En 1999 la Asociación para la Salud Makewe-Pelale inicio un proyecto destinado a popularizar el uso de las hierbas medicinales que utilizan los mapuches.

Los principios de la medicina mapuche se centran en detectar cuales son los síntomas que padece la persona. De esta manera se le indica cual de las 47 formulaciones con que cuenta la obra botánica mapuche es la más adecuada para cada patología.

Es distinto al principio de la homeopatía, en que las personas ingieren pequeñas dosis del mismo fármaco que les provoca la afección.

La medicina mapuche es una fitoterapia, y se puede combinar con la medicina tradicional.

Muchas personas nos preguntan si se puede seguir un tratamiento conjunto con la medicina alopática (la tradicional), y claro que se puede, al tratarse de un tratamiento alternativo.

¿Cual es el origen de la medicina mapuche?

La medicina mapuche y la importancia del culto a la tierra son dos conceptos que están muy unidos.

Los machis (chamanes) son quienes escogen las plantas medicinales (cortezas, raíces, hojas de arboles), son ellos los que conocen los lugares donde crecen, y también las horas y época en que se debe hacer la cosecha.

Estos lugares son considerados sagrados e inviolables para los extraños.

¿Cuál es el significado de Makewelawen?

Remedio de maquis

El maqui es una planta medicinal que se toma como jarabe y también se usa como masaje para dolores generales y fiebre.

¿Cuánto dura cada tratamiento?

Depende del metabolismo de cada persona, y algunos de las formulaciones pueden hacer efecto en una semana, mientras que en otras en dos meses.

¿Cuáles son los compuestos de los remedios?

La mayoría son preparados en base del extracto de hierbas medicinales y diluidos con agua destilada y alcohol.

¿Cuáles son los más requeridos entre las mujeres?

Pila Pila (Malva loca) alivia las depresiones, neurosis con humor cambiante, agotamiento nervioso e intelectual, estrés; Kelon, para el resfrío fuerte; Pichichenlawen (centella asiática), utilizado tradicionalmente en obesidad, celulitis, apetito exagerado y trastornos del metabolismo de grasas y carbohidratos y el Liglolkin o valeriana mapuche, que ayuda a superar los trastornos del sueño, es un sedante nervioso suave para el insomnio nervioso.

¿Hay productos para la belleza?

Sí, es una loción denominada Neorayen, que tiene propiedades cicatrizantes astringentes. Esta recomendada para toda clase de piel, y su formula esta hecha en base a rayen, matico y canela.

¿También puede prevenir la impotencia masculina y frigidez femenina?

Sí, existe un compuesto llamado Palwen, conocido como el “viagra mapuche”.

Las machis chilenas

Las mujeres mapuches en Chile recuperan sus plantas medicinales

Los Mapuches, nombre que proviene de Mapu(Tierra) y Che(Gente) forman el grupo étnico mayoritario (más de un millón de individuos) de las comunidades de América del Sur y, en especial, en Chile.

Históricamente su población se movilizaba hasta la altura del río Itata en la VII Región (36º-39º) pero, en la actualidad, por la constitución de reducciones por parte del Estado chileno, están concentrados principalmente en la IX región de la Araucanía. (38º-39º).

Es así como, después de la denominada “pacificación”, tras los desplazamientos de llevados a cabo en el siglo XIX, estos grupos se establecen y desarrollan una economía de tipo agrario.

Las plantas curativas mapuches, su uso y conocimiento, es un ámbito principalmente femenino y se trasmite de madres a hijas en la vida cotidiana.

Para la cultura Mapuche, las plantas medicinales, tienen “espíritu” y son entregadas por la divinidad para ayudar al ser humano y restaurar la salud perdida.

Se rigen por normas estrictas para su aplicación por parte del ser humano y, si este transgrede las normas, el espítitu de la planta puede volverse contra el individuo que ha roto el equilibrio cósmico, social o natural.

Estas normas incluyen desde la manera de elegir la planta, la forma, espacios y actitud en la recolección, hasta la preparación y utilización de esta.

En las comunidades participantes, esta concepción de las plantas medicinales se ha perdido en gran parte; el uso de las mismas se basa casi exclusivamente en sus efectos farmacológicos, y la relación mágica y religiosa con la planta aparentemente no esta presente.

Recuperación de una tradición curativa

Esta perdida cultural ha significado que un conjunto de normas y prácticas asociadas a la creación y transmisión del conocimiento medicinal, así como el uso respetuoso y la conservación de especies y ecosistemas, se vean fuertemente debilitadas.

El CET SUR ha emprendido un trabajo de fortalecimiento de procesos culturales ligados a la medicina tradicional y casera en comunidades Mapuches.

El trabajo se ha desarrollado principalmente a través del CBDC Programme, programa de investigación-acción que se implementa en diversos países de África, Asia y América Latina.

La base de toda acción emprendida es el conocimiento y las normas culturales aun presentes en las comunidades.

Por ello, el papel de especialistas locales ha sido el motor del trabajo realizado y del proyecto de recuperación de esta tradición.

Se trata, de una manera especial aunque no exclusivamente, de ancianos y ancianas conocedores de los ecosistemas circundantes y su biodiversidad los que, además, mantienen una base cultural fuerte.

Ritos de la tradición Mapuche

Son ellos los que mantienen los ritos propios de la tradición Mapuche con relación a las plantas medicinales, así como un cumulo de conocimientos sobre su ecología, sus efectos y sus normas de uso.

Como parte del trabajo, se realizo un inventario de la flora y sus usos locales, a través del cual se obtuvieron datos que refuerzan la idea de que, a pesar de la erosión cultural y degradación del ambiente natural, actualmente el uso medicinal de las plantas es importante y se mantiene vigente el sistema de generación de conocimiento.

Plantas Medicinales mapuches

Se identificaron 75 plantas nativas de uso medicinal, equivalentes al 54%, y 57 plantas introducidas, equivalente al 27%, con plantas que son arboreas, arbustivas, herbaceas y epífitas.

Antiguamente, los Mapuches recolectaban plantas medicinales en bosques, pantanos y praderas cercanas a su hogar. Posteriormente, los cambios ambientales derivados de la deforestación, convirtieron al huerto en el lugar de recuperación y desarrollo de la biodiversidad.

Las plantas medicinales recolectadas de los bosques y reproducidas en los huertos comenzaron un proceso de domesticación.

El sistema público de salud ha influido en la adopción de la medicina occidental por parte de las comunidades, en contra del uso de plantas medicinales, aunque la cobertura y la calidad de las atenciones a las familias mapuches rurales son insuficientes y se sigue recurriendo a su uso.

Las familias participantes en el proyecto han reactivado el uso intensivo de las plantas medicinales, adquiriendo una autonomía en cuanto al tratamiento de enfermedades simples, la mitad de las patologías agudas y dos tercios de las patologías crónicas.

El proyecto ha consistido en reavivar el uso de esta forma de curar.

El grupo de mujeres, junto al equipo del proyecto y en ocasiones una mujer anciana especialista en plantas medicinales, realizan recorridos a los bosques cercanos.

En estos paseos por el campo las mujeres estudian plantas y reconocen sus cualidades, conversan acerca de su ecología, observan sus ciclos reproductivos recolectan hojas, corteza, plantas, semillas y estacas y discuten acerca de sus usos.

Las mujeres machis

Se produce un importante intercambio de conocimientos entre las mujeres, especialmente de las ancianas a las jóvenes y entre las mujeres y el equipo del proyecto. De esta forma se recupera y difunde el conocimiento tradicional acerca de plantas medicinales y las normas tradicionales asociadas y se revaloriza su uso.

Ademas, las mujeres obtienen las partes de las plantas necesarias para su posterior uso familiar y materiales para su reproducción en los huertos.

En este caso, cuando las mujeres regresan a sus hogares, comienzan las tareas de reproducción y almacenamiento de semillas y materiales recolectados.

A partir de este instante, y en especial al momento de usar las plantas con fines medicinales, se involucra al resto de la familia que percibe esta actividad como la recuperación de algo propio y un mejoramiento de su calidad de vida.

Las acciones desarrolladas a continuación han sido encaminadas a reforzar la incorporación de las plantas medicinales al huerto familiar.

En este espacio, las plantas medicinales se integran a las especies de uso alimenticio, ornamental y forestal, en distintos arreglos espaciales.

Los huertos Mapuches más tradicionales presentan una distribución aparentemente desordenada de las plantas, donde se intercalan las especies medicinales con el resto, aprovechando los distintos ecosistemas creados, pero nunca dejan de plantarse el romero, laurel, la planta ruda y la melisa.

En los huertos de mayor influencia occidental, las plantas medicinales ocupan los cercos y en ocasiones las cabeceras de las platabandas ocupadas por hortalizas.

La familias participantes y paralelamente el CET SUR han realizado ensayos para conocer las formas de reproducción mas efectivas de las plantas medicinales usadas tradicionalmente, ya que no disponemos de bibliografía que la estudie.

Mujeres machis mapuches

Los ensayos incluyeron 19 especies, 11 de ellas reproducidas por estacas y 8 por semillas, que han sido seleccionadas por el valor de uso otorgado o su estado de conservación.

Las plantas madres para obtener estacas y semillas fueron seleccionadas cuidadosamente por las familias, teniendo en cuenta las características de las plantas y tomando precauciones de cómo impactaría en su biodiversidad.

Se selecciona un alto numero de plantas en distintos ambientes y se cosechan volúmenes de ramas o semillas, de tal forma que no se afecte el desarrollo de la planta o de su progenie.

El Programa CBDC ha apoyado también el intercambio de plantas, semillas, estacas y conocimiento entre las familias a través de visitas grupales a los huertos de las mujeres del grupo y establecimiento de relaciones entre familias de distintas comunidades.

Finalmente, se han realizado capacitaciones para mejorar el procesamiento de las plantas para su uso, tales como limpieza, secado y preparación de pomadas y jarabes.

Una vez incorporadas estas técnicas y mediante envasado y etiquetado se ha comenzado un proceso de comercialización de plantas medicinales que ha permitido generar ingresos adicionales para las mujeres participantes, lo que ha constituido un importante estímulo para su trabajo.

Los efectos del trabajo en el área de las plantas medicinales son de diversa índole y, respecto a la biodiversidad, se ha promovido la conservación de especies en peligro a nivel local y nacional.

En términos sociales, se han mejorado las condiciones de salud familiar y se ha fortalecido la organización de las mujeres y su papel dentro de la comunidad y la familia, en favor de la propia autoestima.

La cultura también ha sido reactivada a través de las actividades con plantas medicinales y con ello se ha reforzado el sentimiento de identidad de las personas.

Es importante resaltar que el trabajo se ha hecho con el fin de fomentar el uso casero de plantas medicinales.

No se ha buscado intervenir ni interferir en los procesos de la medicina tradicional Mapuche, ya que esta es basada en normas de elementos propios e internos de la cultura Mapuche.

Lo que hoy se esta buscando, luego de un largo proceso de construcción de confianza y reafirmación del respeto mutuo, es contar con el apoyo de las medicas tradicionales en los procesos de recuperación de este ecosistema, necesarios para garantizar la supervivencia de las plantas medicinales y de los entornos que las acogen.

El conocimiento de estas mujeres acerca de los ecosistemas locales no tiene equivalente en su sofisticación y profundidad, por lo que su apoyo sera fundamental.

Comparte en las redes

Si navegas por esta web, aceptas que usemos cookies. más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar